28 de noviembre de 2011

INELIA BENZ. ¿QUÉ SIGNIFICA SER HUMANO?

A menudo las personas dicen frases como “simplemente soy humano” o “es la naturaleza humana”. La mayoría de las veces lo hacen para referirse a acciones negativas. Hay sólo un adjetivo con connotación positiva, ese adjetivo es “humanitario”.
Hay mucha información contradictoria en lo que respecta a nuestro origen. Algunos dicen que fuimos creados por un dios, otros que evolucionamos a partir del mono. Hay otras personas que afirman que somos una mezcla de material genético extraterrestre y terrestre.
Y nuestra naturaleza, lo que significa ser uno de los nuestros, un ser humano, está repleta de programación cultural, religiosa y social.
Me gustaría compartir con ustedes lo que yo considero que significa ser un ser humano. Además, me gustaría brindar una perspectiva desde el punto de vista del observador, una perspectiva probablemente distinta a las demás.

En primer lugar, considero que los seres humanos son una relación simbiótica entre una “persona” y un “cuerpo”. El cuerpo posee su propia inteligencia, así como su propio camino evolutivo. El cuerpo es la manifestación material más evolucionada de la Consciencia Divina.
Es increíble la cantidad de sentimientos, emociones, pensamientos y estados anímicos que pertenecen únicamente al cuerpo. Incluyendo el miedo a la pérdida. O el mal humor ocasionado por un descenso de azúcar en la sangre. O el hecho de querer estar con otros seres humanos.
Un secreto en relación con el cuerpo humano que los “antiguos poderes” no quieren que sepamos es que el cuerpo es el artefacto más avanzado que existe en este planeta (y probablemente en muchos otros). Y que cuando nos unimos con otros “cuerpos” para meditar o realizar trabajos energéticos podemos mover montañas. Nos invalidaron genética y vibratoriamente hace miles de años para impedir que conociéramos y accediéramos a estas capacidades; y aquellas personas que reactivaron sus capacidades, murieron quemadas en hogueras.
Hay otro secreto: todo lo que tenemos que hacer para activar las capacidades y destrezas del cuerpo humano es elevar su nivel de vibración, así como también el nuestro. Y todo lo que tenemos que hacer para conseguirlo es desintoxicarnos física y vibratoriamente. La desintoxicación física se lleva a cabo por medio de ciertos alimentos y bebidas, y la desintoxicación vibratoria, procesando nuestros miedos.
La persona o “alma” es la manifestación más evolucionada de la Consciencia Divina como Otro.
Claro que, cuando miramos a nuestro alrededor vemos a muchas personas (incluso en ocasiones a nosotros mismos) que no parecen haber evolucionado en absoluto.
Aquí es donde entra el velo del olvido. Para poder participar del juego a un nivel singular en este planeta, elegimos olvidar nuestra divinidad y omnipotencia.
Todas las construcciones de consciencia singular, ya sean humanas o de otras especies, han olvidado por defecto lo que significa ser la Fuente. Pasamos por distintos niveles de olvido a medida que nos vamos convirtiendo en una singularidad, pero siempre existe algún nivel de olvido.
El motivo por el cual estamos en el planeta también varía dependiendo de cada persona. Muchos sólo quieren vivir por el hecho de vivir, sin importar lo que les depare la vida. Otros quieren “evolucionar”. Otros más conscientes quizás, quieren moverse hacia una experiencia de vida vibratoriamente más elevada que la tenemos ahora.
Personalmente, ninguna de las anteriores se aplica para mí. Yo estoy aquí para realizar un trabajo que es elevar el nivel vibratorio del planeta, y todo lo demás es irrelevante. Por lo que sé, mi “alma” no tuvo una vida antes de esta, ni tendrá otra después de que esta llegue a su fin.
Al mismo tiempo, tengo 45 años de historia en este planeta. La mayoría de esos años transcurrieron en el anonimato. Además tengo cuatro hijos, dos hermanos y muchos parientes y amigos. Básicamente he vivido una vida “humana”.
La mayor parte del tiempo que he vivido como humana ha sido todo un misterio para mí. Desde el nivel de la experiencia fue una experiencia muy desagradable y no deseada. Sin embargo, lo que “siento” sobre la existencia como singularidad aunque es irrelevante a nivel “personal”, ha demostrado ser muy útil para el trabajo que vine a hacer aquí.
Ser humano en este tiempo/espacio planetario en particular nunca ha sido tan emocionante. Por un lado, hay millones de personas que han encarnado aquí desde otros planetas y dimensiones durante las últimas dos décadas con el fin de elevar el nivel de vibración del Colectivo Humano. Por otro lado, hay todo un grupo de seres conscientes que han estado viviendo a costas de las energías generadas por los humanos durante miles de años, y a medida que vamos elevando el nivel vibratorio del planeta, todo el planeta se está volviendo tóxico para ellos, así que están haciendo todo lo posible para mantener dormido al “rebaño”.
Las guerras, las hambrunas, las enfermedades (y el miedo que provocan) son totalmente antinaturales para la especie humana. Es por eso que tantos soldados regresan “destruidos” de las zonas de guerra. No estamos hechos para vivir en ambientes de vibraciones bajas.
La muerte sólo se experimenta desde el nivel del “cuerpo”. El cuerpo muere y se desintegra. Su “inteligencia” permanece y forma otro cuerpo material. La “persona/ser/alma” puede salir e ingresar a su cuerpo, incluso puede cambiar de cuerpo y reencarnar en uno nuevo una vez que pierda su último cuerpo.
¿Así que por qué estas otras entidades “negativas” quieren que permanezcamos dormidos? ¿Por qué nos utilizan como si fuéramos sus baterías?
El motivo es que nuestros cuerpos son los artefactos más increíbles que existen. No sólo podemos crear cosas en el mundo material, sino que también podemos generar enormes cantidades de energía/vibración en nuestros cuerpos físicos y sutiles. Y estos seres negativos no son nativos de nuestra “matrix”, necesitan alimentarse de algo para poder existir. Y ese algo es nuestro miedo y otras emociones de vibraciones bajas.
Mientras camino por la ciudad, siento admiración por todo lo que creamos. Desde la cosa más pequeña, una bombilla, por ejemplo, hasta los edificios más increíbles y toda la tecnología que se necesita para que funcionen. Incluso un coche es algo increíble de contemplar.
Nosotros como especie hemos creado tecnología que compensa todas las capacidades que nos quitaron hace miles de años. Aunque la mayoría de nosotros no puede comunicarse fácilmente de forma telepática con otra persona o grupo a distancia, los teléfonos se crearon para cumplir esta función. Aunque la mayoría de nosotros no puede conectarse a la base de datos del colectivo para buscar información o adquirir habilidades, creamos internet y lo hacemos. Aunque la mayoría de nosotros no puede teletransportarse por el mundo en un instante, pudimos crear medios de transportes increíblemente rápidos.
Aún queda mucho por aprender, desde mi punto de vista, respecto a lo que significa ser humano. Sin embargo, de algo estoy segura, todos estamos en este punto de tiempo/espacio para ser simplemente HUMANOS.
Inelia Benz.

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