6 de agosto de 2014

UNA DECISIÓN, ¿ME APORTA ENERGÍA O ME LA QUITA?




Ay, ay, ay, esos líos mentales que nos hacemos de vez en cuando… 
Ser conscientes de qué implica tomar una decisión, es sabernos libres para elegir en cada momento aunque en apariencia, nuestra decisión, pueda parecer que irá contracorriente a los ojos de otras personas.
En ocasiones dudamos. Aparece la duda porque anteponemos el "qué dirán" en detrimento de lo que sentimos y deseamos hacer. Entramos en conflicto con los roles que hemos elegido desempeñar y aparece la inseguridad, los fantasmas, en definitiva nuestros miedos, disfrazados de mil aspectos diferentes.
Cuando te encuentres bloquead@ o te cueste tomar una decisión, prueba a hacer lo siguiente:
Piensa en el conflicto o en la actitud que quieres cambiar. Cierra los ojos, respira profundamente y piensa en ello.
¿Qué sientes? ¿Cómo lo ves? ¿De qué color lo ves? ¿Es grande o pequeño? 
Muchas veces hacemos una montaña de un grano de arena. 
Al visualizar el conflicto desde tu interior, de forma neutral, te darás cuenta de que no era ni tan importante, ni tan grande ni insuperable.
Pregúntate: ¿Si tomo tal decisión, cómo me veo en un par de meses? ¿Y si tomo esta otra decisión? 
¿Cuál de las decisiones era más luminosa, cuál te hacía sentir mejor? ¿Qué decisión te llenaba de energía y cuál sentías que te la quitaba?
Siempre sabemos lo que queremos aunque a veces, no nos atrevemos a dar el paso. Nos bloqueamos a raíz de algunas creencias limitantes que todavía están activas en nosotros. Las decisiones se toman fácilmente ya que cada uno sabe qué hacer para ser más feliz. Otra cosa es tener la valentía de ponerse en marcha e interiormente sabes que, una vez que das el paso, el resultado es gratificante y liberador.
Todo lo que necesitas saber ya lo sabes
Semillas Solares. Así me lo han Dicho.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

¿Quieres comentar sobre el Blog?